Ha desnaturalizado el concepto de atesoramiento de activos externos, toda vez que a los mismos se los caracterizaba por su libre disponibilidad, en tanto la normativa no les aplicaba un régimen de destino específico.
Ha desnaturalizado el concepto de atesoramiento de activos externos, toda vez que a los mismos se los caracterizaba por su libre disponibilidad, en tanto la normativa no les aplicaba un régimen de destino específico.